noticias , Tierra Uno Miércoles, 6 enero 2016

Corea del Norte: Bombas, bombas ¿qué pasa?

Península coreana, 6 de enero de 2016, 10 de la mañana: las alertas sismográficas saltan en China y Corea del Sur por un inusual terremoto en su hermética vecina, Corea del Norte. La intensidad es de 5.1 grados y el epicentro se encuentra curiosamente muy cerca de donde los norcoreanos han realizado pruebas nucleares años atrás.

¿Era otro ensayo atómico en desafío a las sanciones de la ONU? “Vaya pregunta”, parecen decir desde la televisión oficial (y única) de Corea del Norte. La carismática presentadora de noticias nos informa con emoción que no es una prueba atómica normal.

Si tienes problemas con el idioma de Shakespeare o el del k-pop, esto es lo que dijeron: “Tenemos la bomba de hidrógeno” y “no detendremos nuestro programa nuclear mientras los EEUU nos sigan mostrando los dientes”.  Lo último es un clásico de la política exterior norcoreana, y lo primero ya lo habían anunciado mucho antes, solo que faltaba probarlo al mundo.

¿Bomba de hidrógeno? ¿No es una bomba atómica más?

No. La bomba de hidrógeno o Bomba-H es un arma más devastadora y que exige una tecnología más avanzada de la necesaria para fabricar una bomba nuclear “clásica”. Las armas nucleares que Corea del Norte posee de manera confirmada son de una potencia similar a las que arrasaron las ciudades de Hiroshima y Nagasaki y usan fisión nuclear, es decir que su poder destructivo proviene de dividir el núcleo de los átomos. La diferencia con una bomba-H es que ésta no emplea fisión sino fusión, es decir, que su poder destructivo proviene no de partir el núcleo de átomos sino de unirlos (fusionarlos), algo mucho más difícil de lograr. La bomba-H es tan poderosa que para causar la fusión es necesario usar de “mecha” una bomba atómica convencional de fisión. El resultado es una explosión termonuclear que puede ser miles de veces más poderosa y constituye un ejemplo de la naturaleza en que la unión (o fusión) hacen la fuerza. ¿Aún perdido? Ok.

Mientras que la bomba de de fisión es lo que se obtiene por partir a Goten (o Trunks) por la mitad. ¿Más claro?

Mientras que la bomba de de fisión es lo que se obtiene por partir a Goten (o Trunks) por la mitad, la fusión es más poderosa ¿Más claro?

¡Crisis, crisis! ¿Corea del Norte ahora es una amenaza más grave para el mundo?

Antes de afirmarlo con seguridad, es necesario recordar que Corea del Norte tiene una afición por fanfarronear y lucir más amenazante de lo que es. Dejemos en claro los siguientes puntos

1. Los expertos mundiales en arsenales atómicos tienen serias dudas sobre la capacidad real de Corea del Norte para alcanzar tan prontamente la tecnología de fusión nuclear. La explosión del 6 de enero registra, provisionalmente, patrones similares a las explosiones norcoreanas de sus anteriores armas atómicas, tanto en frecuencia como en magnitud. Sabiendo que una bomba-H se distingue por su potencia miles de veces mayor, esto hace dudar de las afirmaciones de Pyongyang.

2. Un arma muy recurrida en el arsenal de la política exterior de Corea del Norte es la estrategia de “jugar al loco”. Aunque muchas de sus amenazas y desafíos parezcan dementes, suelen ser riesgos calculados para luego negociar su apaciguamiento a cambio de ayuda internacional y suspensión de sanciones por sus constantes infracciones.

3. Quienes son los más perjudicados por las amenazas y ensayos nucleares del gobierno norcoreano son sus propios habitantes. Las demostraciones de fuerza y arrebatos bélicos, como el grandilocuente estado de guerra con Corea del Sur declarado en el pasado agosto de 2015, solo perpetúan el aislamiento de su población respecto al resto del mundo, mientras se encuentran en manos de la totalitaria dinastía estalinista de los Kim.

Kim il Sung, el abuelo, Kim Jong il el papá, Kim Jong Un, el actual (via Xenohistorian)

Kim il Sung, el abuelo, Kim Jong il el papá, Kim Jong Un, el actual gangnam style
(via Xenohistorian)

Sean de fisión o fusión, las consecuencias de su nuevo ensayo nuclear pueden ser renovadas sanciones de la comunidad internacional, incluyendo a su cercana y aliada China. Por enésima vez, cuando se despeje el humo y las declaraciones indignadas de las grandes potencias se enfríen, el régimen de Pyongyang apostará a usar la carta de suspensión de su programa nuclear como elemento de negociación internacional.

A pesar de la fanfarronería repetida, tampoco se puede subestimar la situación. Una guerra en la península coreana ha sido evitada por más de medio siglo debido a que es un punto neurálgico del tablero mundial, tanto por la posición que se verían empujados a asumir China y los EEUU, aliados de Corea del Norte y Sur respectivamente, como por el potencial daño a la economía de Corea del Sur y sus consecuencias en dominó para el mundo y, lógicamente, por el riesgo de intercambio nuclear.  Esto lo sabe Kim Jong Un, como lo sabía su padre, y por el costo que supone la opción bélica contra Corea del Norte es que juegan con un margen de acción relativamente amplio. Pero ¿qué tanto puede jugar Corea del Norte a la misma carta sin que haya una respuesta bélica?

"pa k kieres saber eso jaja saludos" (foto: La Voz de Galicia)

“pa k kieres saber eso jaja saludos” (foto: La Voz de Galicia)

Si es cuestión de tiempo para saber en qué momento falla el cálculo y se incendia la pradera, esperemos que su régimen colapse antes que esto suceda.

Andrés Paredes

Relaciones Internacionales y otros conteos regresivos